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Órganos,
consejos , asambleas, y tribunales
El órgano
principal era la asamblea del pueblo que se reunía en
la colina Pnix, cerca de la Acrópolis, en ésta
se consultaba a votación popular cualquier hecho de suma
importancia como por ejemplo: informaciones de tipo militar,
decisiones sobre desastres naturales, etc..., en sí no
existía un gobierno elegido democráticamente con
representantes sinó votaciones que se hacían después
de que el heraldo convocara la reunión y los mensajeros
dieran las informaciones a debatir. Cuando éstas eran
expuestas públicamente, las personas más relevantes
políticamente y con una oratoria fluída daban su
parecer intentando convencer al mayor número de ciudadanos
para decantar el voto a favor de su tesis, para ello pedían
la palabra al heraldo, se ponían en pie y demostraban
sus armas de convicción. A pesar de que existía
un órgano que se llamaba el Consejo de los Quinientos
que deliberaba lo que allí se hablaba e incluso podía
tomar ciertas decisiones, carecía de poder absoluto ya
que después eran propuestas las resoluciones en la Asamble
y podían ser revocadas, devueltas o modificadas, según
la votación de la asamblea popular. Cuando la decisión
era aprobada por la mayoría, el secretario redactaba el
decreto comenzando con la frase: "La Ciudad y el Pueblo
han decidido que...". Los cargos electivos eran mínimos:
el de mayor importancia era el del estratega (comandante del
ejército), cada tribu disponía de uno propio, aproximadamente
unos 10 en total, y éstos elegían a su vez al comandante
en jefe (como Pericles), éste gozó de gran popularidad,
y podríamos decir que ejerció como jefe de Estado,
ya que promulgó nuevas leyes aprobadas por la asamblea
y elevó el nivel de la ciudad hasta los límites
que hoy conocemos.
El Estado fijaba determinados cargos llamados inspectores que
se encargaban de aplicar los reglamentos urbanísticos,
la limpieza de la ciudad, etc..., además poseía
un gran número de esclavos que eran los encargados de
ejcutar las órdenes de los inspectores. En Grecia no existñia
un cuerpo policial profesional, sinó que había
personas que se encargaban de mantener el orden público,
como fue el caso de algunos esclavos.
El pueblo era el encargado de administrar justicia, según
la reforma de Efialtés, todos los años se escogían
a 6000 personas que debían ocupar su lugar por turnos
en los tribunales populares, llamados Heliea. Para estar dentro
del grupo se debía contar con 30 años como mínimo,
tener la ciudadanía y carecer de deudas con el Estado,
una vez sorteados prometían respetar los decretos de la
Asamblea y el Consejo, juzgar de manera objetiva y rechazar sobornos.
En los tribnales griegos no existían abogados o fiscales,
eran cada una de las partes las que se representaban a sí
mismas, el acusador hablaba primero, y luego el acusado, el tiempo
estaba establecido por la clepsidra (reloj) que marcaba unos
tiempos equitativos para exponer el tema en cuestión,
algunos de ellos estaban acompañados de su familia o hijos
con la intención de menguar el ánimo del jurado,
mientras que otros utilizaban discursos preparados de antemano
por un logógrafo, éste conocía cuales eran
los argumentos más convenientes en cada caso. Cada una
de las partes llevaba consigo a sus testigos , que como en la
actualidad tenían la obligación de decir la verdad,
posteriormente y para finalizar se oían los alegatos de
ambos.
El jurado se retiraba, y procedía a votar de manera secreta
y por mayoría simple, después se emitía
el veredicto, sin posibilidad de reclamar en instancias superiores,
El jurado recibía un pecunio de dos óbolos, cinco
para los miembros del consejo y cuatro para los arcontes.
Cuando no existía un acusador, se podía contratar
los servicios de los llamados sicofantes, éstos se encargaban
de encontrar los testigos, y presentar el pleito previo pago
de enormes cantidades de dinero por sus servicios, incluso en
algunas ocasiones podían presentarse en calidad casi de
abogado defensor cuando el cliente era de relevancia, pero entonces
la persona acusadora se encaragaba de contratar a otros profesionales
para ejercer la contra. En Grecia no existía jurisprudencia
para la evaluación de penas, sinó que el acusador
fijaba la cantidad o la indeminización, nunca eran capitales
desorbitadas ya que si fuera así podía lograr el
efecto contrario en el jurado.
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